Durante la cuaresma, tenemos otra celebración única que compartimos con la ciudad de Oaxaca y el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán y tal vez un par de municipios más de los Valles Centrales del estado. Se trata de la tradición de regalar aguas frescas y/o tradicionales nieves los viernes de samaritana.

La tradición original era de obsequiar agua bendita de la representación que se hacía del pozo donde una mujer de Samaria regala agua a Jesús de Nazaret. Sin embargo en las iglesias de Oaxaca además, se comenzó a obsequiar aguas frescas, de horchata, limón, chilacayota y demás sabores, a quienes por ahí pasaban.

Zaachila, famoso por sus nieves, no podía quedarse atrás, y además de aguas frescas, también comenzaron a regalar las tradicionales nieves como la de nuez, leche quemada y tuna, entre otras. Pero la cosa no paró ahí. Con el tiempo, no solo en las iglesias se obsequiaban aguas frescas y nieves, también los propietarios de negocios comenzaron a regalar en sus expendios agua o nieve.

Previo a la semana santa, grupos de voluntarios de cada barrio, a los que se les conoce como conchero, se embarcan  en una travesía para conseguir el adorno que lucirán las capillas de sus respectivos barrios. La tradición dicta que la noche del lunes santo hay que ir a esperar a las faldas del cerro a aquellos que fueron por las flores y juncos, con un itacate, guajolote cocido, huevos duros y tortillas cocidas conforman la cena tradicional. El martes santo a eso del medio día, llega la banda para iniciar el recorrido desde la falda del cerro hacia sus respectivas capillas, misma que alegrará con música el recorrido. El sonido de la concha va abriendo paso y anunciando que se acercan ya a sus capillas, donde los espera un riquísimo refrigerio, que consiste en frijol blanco con mole coloradito, pescado capeado y refrescante téjate.

Con las flores y juncos traídos del cerro por los concheros, así como con frutos como sandías, calabazas y mazorcas, se elabrora el adorno para los templos de cada barrio. Mismo que lucirán al máximo el jueves santo, día de la visita de las siete casas.

Viernes santo se lleva a cabo un viacrucis, que sale de la capilla del barrio del niño. De ahí se dirige a la capilla del barrio de San José donde tiene lugar un acto litúrgico; al termino de este, la procesión se dirige al barrio de San Sebastián donde se realiza “el encuentro” entre Jesús y su madre. Es momento entonces de ir a nuestro propio calvario, “el cerrito” de la zona arqueológica. El punto más difícil de la procesión por lo escarpado del terreno. Se accede por el lado oriente que da a la calle de Cosijopii, para salir por la porte poniente, sobre la calle Alarii. En esta parte del La procesión se divide, ya que la imagen del Dulce Nombre de Jesús es llevada de vuelta al barrio del Niño, mientas que la imagen de la Soledad es llevada al barrio de San Sebastián.

Finalmente el acto litúrgico de “las siete palabras” se celebra en el atrio de la iglesia principal, para posteriormente iniciar con el recorrido del santo entierro, que llevará la imagen de Jesús a la capilla del barrio de la Soledad, donde con una misa se pone fin al Viernes santo. El domingo, otra procesión con la imagen del cristo resucitado pone fin a las celebraciones de Semana Santa en Zaachila.

SEMANA SANTA

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