El carnaval no nació como una celebración. La tradición judía dicta un ayuno de carne durante 40 días durante el periodo conocido como la cuaresma y que es previa a la fiesta de Pascua, la cual se sitúa en la semana de la primer luna llena posterior al equinoccio de primavera.

Por ello, y concientes del ayuno, no solo de carne si no de los pecados capitales, organizaban festejos multitudinarios para comer la mayor cantidad de carne, leche y huevo.  A estas comilonas se les conocía como “carne levaré” o dejar la carne. Con el tiempo estas fiestas se volvieron más permisivas con los pecados como la lujuria, pues estaban conscientes de que debían mantenerse célibes también durante 40 días.

En Zaachila, las festividades de carnaval se empalman con las del barrio de San Pablo “la Rayita”. Y es ahí donde se concentran los tradicionales diablitos y las güeras.

No se sabe a ciencia cierta la fecha del origen de los diablitos de carnaval en Zaachila. Sin embargo a principios del siglo pasado, fungían más bien como una representación del bien y del mal, pues en contra parte de los diablitos, salían también personajes llamdos curas. Al encontrarse grupos de diablos y curas, estos libraban batallas, los curas arrojando agua bendita (agua sucia, inclusive orina) y lso diablos arrojando polvo (talco, harina o inclusive cal). Existía un tercer tipo de personajes, las calaveras o muertes. Con el tiempo fueron desapareciendo lo curas y disminuyendo el número de calacas. Y la mayoría de jóvenes y niños solo se disfrazan de diablos.

La comparsa de las güeras, son uno de los atractivos principales del carnaval, sus desfiles, sus vestidos y sus bailes. Se trata de hombres disfrazados de chicas que ponen el ambiente con sus comparsas y las representaciones de los XV años y bodas Zaachilenses, así como con la elección de la reina del carnaval, misma que saldrá de sus filas.

CARNAVAL

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